En estos tiempos en los que los ordenadores se quedan obsoletos en seis meses, es una tarea muy difícil documentar y guardar para la posteridad las decenas de modelos quehan pasado por el mercado. Pero hay quienes lo hacen, impulsados por un síndrome que se está extendiendo a grandes pasos por Estados Unidos: la Computer Nostalgia. Son personas que pasan casi todo su tiempo libre rebuscando en mercadillos, garajes y revistas de objetos de segunda mano. Buscan ordenadores antiguos y todo aquello relacionado con la informática. Son arqueólogos informáticos, un grupo de personas obsesionadas por conservar y dar a conocer la historia de la informática.
Su lugar de reunión anual es el Vintage Computer Festival, un festival que se celebra todos los otoños, desde 1987, en una ciudad de Estados Unidos que cambia cada año. Según sus organizadores el objetivo del festival es "fomentar la conservación y el mantenimiento de ordenadores personales antiguos y de otros artículos electrónicos, despertar el interés por el hardware y software 'inútil' y sobre todo disfrutar jugando con viejas glorias".
Las viejas glorias de la informática como los ordenadores ATARI, Commodore, el ALTAIR 8800, el TRS80 o el Windows 1.0 han llegado hasta nuestros días y muchas de ellas siguen funcionando gracias a los apasionados por la arqueología informática. Entre los objetos que se encuentran bien guardados para la posteridad están el Xerox Star, que en 1981 se convirtió en el primer ordenador personal con ratón que costaba 16.000 dólares, unos tres millones de pesetas de la época. También sigue vivo el Sinclair ZX81, que se convirtió en el primer PC que costaba menos de 200 dólares (40.000 pesetas), pero que venía sin monitor y que se tenía que enchufar a un televisor. Otro superviviente es el ALTAIR, que fue el primer ordenador que uno mismo podía montar en su casa.
Además del Vintage Computer Festival, la gran cantidad de museos de ordenadores que han aparecido en los últimos meses son un ejemplo más del auge que está cobrando el coleccionismo de antigüedades en el mundo de la tecnología informática. The Computer Museum History Center, situado en California, es el museo informático más completo del mundo con joyas como el Apollo Guidance Computer (AGC), que se utilizó en la misión del Apolo 7 en 1967, el Cray-1, que en 1976 era el superordenador más veloz del planeta, o el rollo de papel que contiene la primera versión del lenguaje BASIC que escribieron Bill Gates y Paul Allen para el ordenador ALTAIR 8800.
Otros museos que, de momento, sólo se pueden visitar en Internet, como The Machine Room, alojan una colección de fotografías de medio millar de ordenadores anteriores a 1981, fecha en la que aparecieron los primeros ordenadores personales.
Pero no sólo se conservan ordenadores, sino también manuales, software y anuncios publicitarios como el que afirmaba que "por 65.000 pesetas el nuevo Toshiba HX10 se convertirá en su mayordomo personal" o el que presentaba a IBM como la "solución electrónica más rápida para sus necesidades". Y para aquellos que creen que un ordenador antiguo es demasiado complicado de utilizar, existen las simulaciones. Hay decenas de páginas web donde uno puede bajarse un pequeño programa que simula el aspecto de un ordenador Commodore o un ATARI. No es como sentarse delante de la 'antigualla', pero da una idea bastante cercana a lo que suponía manejar un ordenador de la época anterior a la aparición de Internet.
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Las viejas glorias de la informática como los ordenadores ATARI, Commodore 64, ALTAIR 8800, TRS 80 o el Windows 1.0 han llegado hasta nuestros días.
Arqueólogos informáticos se les llama a un grupo de personas obsesionadas con conservar y dar a conocer la historia de la informática.
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